Coca Colla ¿El sustituto líquido del acullico?

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COCA COLLA ¿EL SUSTITUTO LÍQUIDO DEL ACULLICO?

 

Noticias Productivas.- Es un energético que se produce en el país a base de coca. Es un proyecto de productores de la hoja sagrada’ agrupados en la empresa ospicoca. Existen pedidos del producto de distintas partes del mundo

Su nombre parece una parodia de la popular Coca Cola, sin embargo, los creadores de la  Coca Colla dicen que ésta tiene bondades que la gaseosa de origen estadounidense no posee.  
El energético, a base de la hoja de coca, empezó a ser comercializado  a  fines del año pasado por la empresa Ospicoca (Organización Social para la Industrialización de la Coca) y desde su aparición generó un inusitado interés y curiosidad no sólo por su nombre, sino también porque fue anunciada por algunos medios de comunicación extranjeros como la bebida con la que ‘Bolivia pretende competir con la Coca Cola’, una exageración que los mismos fabricantes de la bebida han negado. Sin embargo, la publicidad gratuita generó una importante demanda interna y solicitudes de compra desde los lugares más diversos. “Incluso de ciudades como Nueva York y países como Corea nos han solicitado que le enviemos”, comenta Thomas Nichterlein, responsable del proyecto para Ospicoca.
La Coca Colla también cuenta con la bendición del Gobierno, que se ha comprometido a apoyar su industrialización.
La bebida, de la que mucha gente habla y tiene curiosidad en probar, tiene un color marrón, similar al de otros tonificantes y  está elaborada a base de extracto de coca, agua carbonatada, azúcar, cafeína, saborizantes naturales, colorantes y conservantes autorizados. Viene en un envase de medio litro, de plástico, y se vende a Bs 10 y Bs 12.
A pocos meses de haber salido a la venta ya es difícil encontrarla. Las 11.000 botellas que fueron fabricadas están casi agotadas y uno de los sitios de mayor demanda, según Nichterlein, ha sido Santa Cruz de la Sierra.

La idea de crear la Coca Colla no surgió de la noche a la mañana. El proyecto tiene tres años y su principal mentor fue Víctor Ledezma, actual presidente de Ospicoca, entidad que agrupa a productores de la hoja de coca de Chapare y los Yungas, los que formaron la empresa para hacer productos con los que se puedan aprovechar sus propiedades benéficas, que también ayuden a su despenalización y, sobre todo, que genere importantes ingresos económicos para el sector.
El responsable de desarrollar la fórmula de la bebida fue Abdón Siles, que luego de realizar pruebas  a pequeña escala,  mezclando ingredientes y concentraciones, encontró el sabor adecuado.  “Tiene las características de las otras bebidas, pero  además aprovecha todas las propiedades nutritivas de la coca, es decir, una buena cantidad de sales y de minerales, sobre todo de calcio y de hierro. Además, es altamente digestible y asimilable por el organismo”, sostiene Siles, que se considera el mejor conejillo de indias para confirmar las bondades del producto. “Estaba con una diabetes elevada y gracias a ella en este momento tengo un nivel de glucemia  normal”, comenta, aunque aclara que se deben realizar otras pruebas para ver si tiene el mismo efecto en todas las personas.
Por otro lado, explica que a diferencia de los otros vigorizantes, la Coca Colla tiene bajo contenido de cafeína y no tiene taurina, que es un componente sintético frecuente en este tipo de bebidas. “Tiene otras ventajas, como quitar la sed  y en especial puede suplantar el acullico o masticado de la coca, porque tiene el mismo efecto de eliminar el cansancio. Es por eso que ya algunas personas lo llaman el bolo líquido”,  dice Nichterlein.

Para evitar posibles cuestionamientos a la bebida a base de coca, Siles indica que para encontrar 300 nanogramos (equivalente a la milmillonésima parte de un gramo) del alcaloide natural de la cocaína en la sangre, una persona tendría que consumir 40 litros de Coca Colla.
La bebida superó las expectativas de sus productores y la cantidad que sacaron al mercado no logró satisfacer toda la demanda, lo que animó a  Ospicoca a encarar un proyecto más ambicioso y que tiene como objetivo instalar dos plantas embotelladoras. Una de ellas en Ivirgarzama (Chapare) y otra en los Yungas. La inversión es millonaria, por lo que esperan el apoyo económico del Estado.  “Son 9.000 familias de productores las que están  involucradas y, si se toma como promedio que cada una de ellas tiene cinco integrantes, son beneficiadas 45.000 personas”, justifica Nichterlein, mientras que Siles asegura que la exportación del producto hará que la inversión se recupere en pocos años. “Por ejemplo, hemos tenido muchos pedidos de Brasil y sólo abastecer un mercado tan grande como el del país vecino ya puede ser un éxito”, reflexiona el director del proyecto.
Sin embargo, todavía existe una traba legal para que puedan exportar la bebida, y es que la Ley 1008 del Régimen de Control de la Coca y Sustancias Controladas, que impide exportar cualquier  producto derivado de la ‘hoja sagrada’. Es por eso que esperan ansiosos que se aplique la anunciada reforma de esta ley y se establezca un nuevo marco legal que permita despenalizar  los productos derivados de la coca.

Por otro lado, la buena respuesta que ha tenido la Coca Colla provocó que surgieran imitadores y que se quisieran apropiar del nombre, “pero nosotros tenemos todos los documentos de registro y de propiedad intelectual del nombre”, afirma Carmela Soria Quiroga, asesora legal y socia de Ospicoca. La abogada sostiene también que los beneficios sociales de este proyecto son muy importantes para el país, ya que le quitaría al narcotráfico buena parte de la producción de coca que se desvía  para hacer clorhidrato de cocaína. “Haciendo una pequeña producción de Coca Colla, necesitaríamos dos toneladas diarias de la hoja, pero si logramos exportar la bebida esa cifra aumentará considerablemente”, opina Soria.
La Coca Colla es sólo uno de los objetivos de Ospicoca, ya que tienen una lista larga de otros productos que quieren industrializar. “En  los lugares donde se instalen las envasadoras se pretende también colocar plantas industriales para la obtención de harina de coca, que es el componente principal de la fórmula de la bebida  y esa harina sirve además para fabricar otros productos alimenticios, medicamentos farmacéuticos, pastas dentales y hasta abonos orgánicos”, comenta la abogada.
El energético tampoco será la única bebida que produzca Ospicoca, ya que tienen previsto sacar en los próximos meses la Coca Colla Morena, que es una gaseosa que tendrá un menor costo y no contendrá cafeína. También tienen lista una versión ‘light’ del tonificante, que se llamará Coca Colla Ice. La peculiaridad es que vendrá endulzada con stevia, otro producto que los socios de la empresa empezarán a producir.  “El cultivo de la stevia será otra alternativa, porque la pueden alternar con el de la hoja de coca. Con esto también se abre otra opción de nuevos mercados para la empresa y nuevas fuentes de trabajo”, comenta Siles.
Sin duda son opciones creativas que ayudan a promover el desarrollo de las regiones, promueven alternativas al uso ilegal de la hoja de coca y también sacarle los estigmas y prejuicios que hay alrededor de ella y ofrecer sus propiedades benéficas.